Yo soy Bet y soy neurótica.

Mi niñez fue diferente. Desde pequeña me sentía rara, como si no fuera igual a los demás niños. Era muy miedosa y me costaba mucho trabajo hablar. Cuando lo intentaba, hablaba tan rápido que no se me entendía… y muchas veces terminaba llorando, sintiendo que no podía expresarme.

Mis manos y pies siempre estaban inquietos. A veces las cosas se me caían sin razón. En la escuela no lograba concentrarme, no podía permanecer en el salón y mis calificaciones eran muy bajas.

Recuerdo que al caminar evitaba pisar las rayas de la banqueta… no sabía por qué, solo sentía que debía hacerlo. Hacía muchas cosas que no entendía: abría y cerraba mis manos, acomodaba mi ropa una y otra vez buscando “perfección” antes de poder empezar cualquier cosa.

Siempre fui muy lenta… y dormía demasiado. 

Dormir era mi forma de escapar.

Crecí en un hogar disfuncional, con constantes peleas. Muchas veces me pregunté si lo que me pasaba tenía que ver con mi familia… o si simplemente yo era diferente.

Lo que sí sé es que mis problemas no desaparecieron. Crecieron conmigo. Y con ellos, la soledad.

Afortunadamente, llegué a un grupo de autoayuda de Neuróticos Anónimos. Ahí comencé a trabajar mis emociones, día a día. Poco a poco he podido entender mi historia, reconocer mi niñez y darle un nuevo sentido a mi presente.

Hoy sigo en el camino, acompañada de un Programa y de mis compañeros. Aprendiendo, sanando… y cambiando.

Gracias por el servicio, serenas 24 horas! 

Neurosis en la infancia

Hola, Mi nombre es Mar y soy neurótica. Para mi ser niña era sufrimiento, ya quería crecer para escapar del hogar alcohólico donde crecí. Odiaba ser niña, me comportaba como “adultita”, trataba de portarme bien y no dar problemas y ser un ejemplo y buena hija.  

Lamentablemente no disfrute ser niña, todo era responsabilidades y ser la número uno, vivía estresada y con mucho miedo al futuro, incertidumbre de no saber qué va a pasar mañana.

Fui una niña triste y solitaria, casi no tuve amigos, era insoportable para mi convivir con otros niños, sentía coraje de verlos disfrutar su infancia.

Pero llegué a Neuróticos Anónimos y estoy aprendiendo a vivir Un Día a la vez, a soltar las riendas y entregárselas a un Poder Superior.

No puedo cambiar mi infancia, pero si puedo aceptar mi Historial, ver que vivir estresada solo me hace crear pensamientos neuróticos, estoy aprendiendo a ser feliz con lo que soy, con lo que tengo y agradecer por un día más de vida.

Aprendo a hacerme responsable pero Sanamente, sin exigencia, ser más amigable y quitar mis caras y disfrutar de un helado, pasear a mi mascota y jugar con mi gatita.  

Gracias por el servicio.