Me voy de vacaciones y no puedo disfrutarlas
Yo soy Bet y soy neurótica.
Deseo compartir algo que he estado descubriendo en mi grupo: durante mucho tiempo he creído que descansar no es correcto. He pensado que la vida se trata de trabajar, cumplir responsabilidades y seguir adelante sin detenerme. A veces siento que la vida es monótona y que no hay tiempo para disfrutarla.
Ahora que estoy planeando unas futuras vacaciones, me doy cuenta de todo lo que pasa por mi mente. Pienso que sería bueno viajar, conocer un lugar diferente y descansar, pero inmediatamente aparecen los miedos.
Si viajamos por carretera, pienso en todos los peligros que existen y en qué puede suceder cualquier cosa. Si viajamos en avión, también aparece el miedo a que ocurra algún percance. Mi mente me dice: “Nada es seguro”.
Después aparece otra preocupación: el dinero. Pienso en mis ahorros y en que podrían acabarse. Veo los precios de la transportación, el hospedaje y la alimentación y todo me parece muy caro. Por eso prefiero buscar paquetes que me permitan tener un poco más de control sobre los gastos.
Pero mi mente no se detiene ahí. Empiezo a pensar que quizá ni siquiera necesito vacaciones porque no sé convivir con la gente. Me imagino lugares llenos de personas y pienso que preferiría encontrar una isla solitaria donde nadie nos molestara.
Y entonces aparece otra contradicción: si estoy sola en una isla, ¿quién me va a atender? ¿Quién va a preparar la comida? ¿Quién proporcionará los servicios básicos?
Así es mi mente neurótica: siempre encuentra un motivo para preocuparme.
En mi grupo en línea, Aprendiendo a Vivir, he escuchado una sugerencia que me ha ayudado mucho: todo necesita un equilibrio. Sí trabajo, también necesito descansar. Si vivo dentro de una rutina, también necesito salir de la monotonía.
También me han sugerido que hable de esto en tribuna, porque cuando expreso mis miedos puedo empezar a verlos de otra manera.
Hoy estoy aprendiendo que descansar no significa ser irresponsable, gastar sin pensar o dejar de cumplir con mis obligaciones. También puedo permitirme disfrutar, convivir, conocer lugares y darle a mi mente un espacio para descansar.
Tal vez mis vacaciones no tengan que ser perfectas ni estar libres de miedo. Tal vez se trate de aprender a vivirlas, aún con mis temores, y permitir que el programa me ayude a no dejar que la neurosis decida por mí.
Estoy aprendiendo que también tengo derecho a descansar y a disfrutar.
Gracias por leerme.
Felices 24 horas !
Soy Lety
Tenia poco tiempo de haber llegado al grupo, sali de vacaciones a la playa a un lado hay unas piramides la gente estaba facinada, a mi no me parecio tan bonito, no estaba disfrutando, tenia la mente nublada, años mas tarde con mas tiempo dentro la agrupacion regrese a ese lugar y me parecio
maravilloso!!